Sentado en una terminal de autobuses, como todos aquellos viajeros, que impacientemente esperamos que llegue nuestro bus para ya llegar muy pronto a nuestro destino, así estaba, leyendo una revista y mirando para todo lado, con la curiosidad propia de todo ser humano, observando como la gente corre con los apuros de la tardanza, en fin gente conversando y esperando como yo. Pero de por si, soy un hombre curioso y me gusta de vez en cuando fijarme en algunas personas que por alguna causa me hace voltear la mirada hacia ellos, y es como una novelita, que cada persona nos cuenta en esos breves momentos que la admiramos. Sentado miro entre la multitud dos personajes que con un paso muy apresurado venían en dirección donde yo lo estaba, y se sentaron muy cerca, la una persona era una chica muy agraciada de unos 20 años y el segundo personaje era una mujer de edad mas madura. Y bueno porque se me hizo impactante ver de pronto estos dos personajes y la respuesta es media lógica, la muchacha estaba vestida con una mini falda de esas de escándalo y una blusita apegada al cuerpo, muy bonita ella además, y bueno no solo a mi creo que me impacto la muchacha, porque muchas personas la veían también con algo de curiosidad. Me supongo que pueden más o menos imaginar como estaba vestida.
Estaba en una ciudad en Estados Unidos, muy próxima a la frontera con México y por esos rumbos ver muchos latinos es muy normal. Lo particular de esta historia es Lupita, así se llamaba esta chica, y lo supe porque sin querer queriendo como dice el Chavo, oía como le nombraba la señora a esta muchacha, y bueno también supe que la señora era su tía, que vivía ya algunos años en Estados Unidos y que simplemente, vino desde otra ciudad a recoger a Lupita que recién llegaba de la frontera, para luego trasladarse a su ciudad donde la señora residía.
Pero a Lupita se le notaba muy inquieta y algo nerviosa, y suponiéndome claro está, que el nerviosismo era por haber traspasado la frontera sin problemas, pero con la impaciencia de ya estar en su objetivo que era estar, en una ciudad ya no fronteriza, donde el control de personas y documentos es mas aliviado. Pero también al mismo tiempo se le notaba emocionada y feliz y esto que digo es muy obvio porque la mirada de ella era igual que cuando llevamos a los niños a un mall y no saben por donde empezar a mirar y maravillándose de todo pero en silencio, son esas emociones muy particulares pero que con la mirada y acciones dicen mucho.
Lupita era de las muchachas que creen que ya conquisto mucho con pisar otras tierras, y claro pensando que pueden conquistar el mundo si hacen un poquito mas de esfuerzo. Me imagino que pensaba que sus atributos propios de su juventud, la gracia de ser mujer y atractiva, le ayudarían un poquito más de alguna forma. Y bueno ver sus acciones y oír sus primeras experiencias de este viaje, simplemente me hizo olvidar mi revista que la estaba leyendo. No se si les pase a ustedes pero soy algo observador de los detalles y notaba que cuando se acercaba un gringo sobre todo el tipo caucásico americano, Lupita cambiaba de pose al estar sentada y claramente se observaba que abría sus piernas un poco, para que el chico o individuo le fije la mirada, pero su actitud era normal, como que lo hacia de forma natural y al ver que el tipo no tomaba en cuenta esas bondades, rápidamente cambiaba de pose y seguía su conversación normal.
Pero esto ya era repetitivo y me daba cuenta que Lupita cuando observaba la siguiente presa ya tomaba la pose de batalla y en realidad yo parecía que adivinaba como era ella en cierta forma. Me imagino que vino muy bien adiestrada de cómo una muchacha sin papeles (residencia), tenia que actuar: Y sin perder tiempo su objetivo era lograr, el estar de novia con un gringo y bueno esta historia me hace recordar muchas otras, de cómo logran muchos emigrantes sus papeles de residencia, y es por supuesto, el casarse con un gringo lo más pronto posible.
Faltaba muy poco para que llegue nuestro autobús, y Lupita continuaba con su rutina exactamente igual como seguir un rol de una telenovela, pero de alguna forma su tía se dio cuenta de las intenciones que tenía Lupita y le reprendió y me imagino que le dijo unas cuantas cosas que no le agradaron mucho y digo esto porque muy claramente cambio su actitud y además cerro las piernitas, ya sentándose en una forma más conservadora.
Hoy que ya soy una persona que ha vivido algo, me doy cuenta de muchas cosas que antes solo las miraba como algo natural, hoy me doy cuenta, que las Lupitas existen no solo entre las mujeres, también lo somos los hombres y no lo hacemos solo por buscar una pareja que nos complazca de alguna forma nuestro interés, los hay en todas las actividades de nuestra vida. Lupita, es la historia de muchos hombres y mujeres que mas temprano que tarde, tal vez logren su objetivo. Pero de algo estoy seguro, algún día, Lupita se arrepentirá de la forma en como pensaba: Nunca hay como cambiar amor por interés. Y por supuesto que no quiero entrar a juzgar este episodio, hay muchas formas de vivir pero la mas adecuada es tratar de lograr todo con amor. Así que si ven a Lupita por ahí díganle que cierre las piernitas.
Por Solitario George



























